
Tú no te diste cuenta, pero justo en ese momento…… él…… se deslizó entre las sabanas. Miró con ternura a todos cuantos estaban junto al amor de su vida y decidió que era el momento, no podía hacer más. El momento de viajar.
Caminó… tanto… como le gustaba, visitó a todos y cada uno. Regalándoles recuerdos como el único tesoro que su talega ocultaba. Deteniéndose en sus caminos …esos que cuidaba……
-aquí esto, aquí aquello-Recordaba… -cuantos años y momentos al pié de ellos. Que vida más plena he tenido.-
Recordó todas esas poesías que ocupaban su mente entre los ocasos, y se puso a recitar…
En plena noche… alzó su mano derecha, al dejarse llevar por la poesía, grande y fuerte, delatadora de una vida de trabajo duro. La siguió con los ojos destellando la vida que esa misma noche se le escapaba… y allí la encontró.
Grande y hermosa…plena luna…como la recordaba…aquella última vez en la dehesa…… Iluminaba su rostro, dibujando los surcos que el tiempo se encargó de marcar. Que felicidad sentía…… Detuvo su voz y se dejó invadir por la energía que ella ofrecía para inundar su ser -¿Como es posible que la plena luna ……..?- Y lo entendió todo.
Tenía un viaje por hacer, era su última misión antes irse a esperar vernos llegar.
El camino será largo y tendrá mucho que caminar. Recogió toda la esencia mientras su piel se tersaba y sus músculos recobraban toda la juventud perdida. Los achaques se esfumaban y ya no le dolía nada. Que fantástico volver a sentir la jovialidad.
Volvió caminando, sin apartar la mirada de su compañera de viaje, blanca y brillante… como nunca, le sonreía sin pensar en más que el agradecimiento que sentía por que ahora……..te podía acompañar.
-Ahora si……. seré valioso equipaje ligero de día… y cúpula de estrellas de noche.
Ahora si, podré estar ahí cuando de nuevo sonría.
Ahora si, la protegeré de noche como cuando era niña.
Me necesita.
Solo pido a cambio que en las cálidas noches asiáticas…….. mire al cielo….. y al encontrar la luna……. Sonría…… yo……estaré detrás.-
"Le sentí..., me acompañó... le necesité... y alguien supo aportarme la calma necesaria para afrontar aquel momento.. con este maravilloso texto..., fué un bello regalo..., que no podré olvidar..., y en dias como hoy... ,sesenta dias sin él, ...cuando su ausencia se hace mas profunda... y dolorosa... sigo mirando esa luna... y sé que sigue allí... observandome, sabiendo...lo mucho que le quiero... y el vacío que me causa el no escuchar su voz, sus cantares..., refranes..., versos... y demás..., su risa..., sus caricias..."
Un beso Abuelito.